lunes, 12 de enero de 2009

Kooliar; volví a hacerlo...


...Y así, todo terminó con una cerveza en la mano y más que satisfecho.
Al toque, resaqueado y algo mareado todavía, me puse a pensar lo vivido. Lo había vuelto a hacer. Sí, después de años, volví a sentir el placer que provoca estar en lo más profundo de su caluroso interior. Incomparable.

Entrar fue complicado. Éramos varios los que pugnábamos por ese lugar privilegiado. A mi cansancio se le acumulaba una tromba de celos por ver cómo tantos otros se hacían acreedores de ése momento único antes que yo; y lo peor, de la manera más impune que jamás había visto.
Todo valía. Nadie era amigo de nadie. Es que claro, todos apuntaban al mismo objetivo: entrarle.
De a poquito fui llegando. Me acercaba. Ya lo olía. Ese aroma tan atrapante volvía a mis fosas nasales. "¡Qué leeendo!", pensaba.

Pasa que ahí dentro me esperaba la lujuria, ésa que tantas veces me hizo perder. Aquella sensación experimentada a mis escasos 16 años, volvía a empaparme. Esa noche -sí, a los 16, de aquel lejano 2002- fue mi debut. Quizás para algunos sea demasiada prematura, pero para la mayoría -te lo aseguro-, el 16 presuponía expertos a varios en la cuestión.
Así, con todos esos recuerdos en mi cabeza y con una gran cola delante mío, logré penetrar lo que denominé "la puerta del placer".

Se me oscureció la vista, provocando una seguera momentánea. Las piernas se me aflojaron, pero no podía -ni debía- quedarme quieto. Tenía que satisfacer los requerimientos de la noche. Entonces, la pelvis tuvo que comenzar a trabajar. De aquí para allá, de un lado al otro, en forma circular y de atrás para delante, eran los movimientos que me devolvieron al pensamiento que había rondado mi cien minutos antes: "¡Qué leeendo!".

La noche seguía y pedía más. No podía detenerme. "Zarpado", pensarán algunos. Lo que sea. Ésa era mi noche. Tenía que hacerlo muy bien para poder dormir tranquilo y, sobre todo, satisfecho.
Mis dos secuases estaban fuera de onda. Pagaron, pero no lo aprovecharon. Un desperdicio. Y bue... ellos lo hacen seguido. En cambio yo, muy de vez en cuando siento lo que ellos a diario.
Los miraba y era como que no les producía nada. Acompañaban el movimiento femenino, pero con menos intensidad que yo. "¿Te copaste, vieja?", preguntaban. "Obvio. Esto es único", respondí rápido.

A todo esto, el Frizzé surtió el efecto previsto, llevándome a un estado de clímax increíble. "¡Sí, ya sos mía!", gozaba. Pero no me conformaba. Quería más.
Al són de la XXI, cantaba: "otra vez, el mismo calor". "Se tá quemando", decían Pablo, Lucho y Yutiel. Y yo me quemaba. "¡Qué calor de la puta madre!". Pero todo valía la pena. Había que darle hasta que llegue "la hora del judío".

Y le dí nomás. Sin asco. De tal forma que, al acabar, las piernas no me respondían. Tuve que sentarme, mirar a mi alrededor y ver cómo todos salían transpirados -mucho menos que yo- buscando un after para seguir con los movimientos pélvicos.

Pero yo no daba más. Con uno, bien completo, me bastó. Fue un extenso "programa musical" -así le dicen mis abuelos- que acabó con mis fuerzas. Una tristeza, ¿no? Quizás, pero lo mejor de todo es que quedé satisfecho.

Lo que a mis 16 era el "Cielo", el boliche más groso de La Banda, a mis 22 se llamaba "Kool". Por eso, "Kooliar" es lo que me llevó otra vez a aquel "Cielo" de placer, lujuria y momentos de festividad que jamás olvidaré.

Aquellas paredes celestes y blancas, que me vieron debutar como bailarín de cumbias y cuartetos en una noche de boliche, volvieron a ver cómo me moví toda la noche, como si fuera la última.

"Cielo Disco". Hoy, con otro nombre, volvió a despertar esa lujuria conocida hace ya varios años y que me hizo transpirar más de una camisa. ¡Qué tiempos aquellos! ", pensé al acostarme.
... Y así, todo terminó con una cerveza en la mano y más que satisfecho.

6 comentarios:

Sol celestial dijo...

gracias amigo, vos tambien ya estas entre mis recomendados...
Besos. le envio los saludos a ya sabes quien jajaja

Disco Stu (Juan Rovira) dijo...

Y llegaste al blog. Consejo: Siempre con globo. Saludas, terrícola.

Gabipe dijo...

Bueno, yo voy a contarte algo parecido: Mi primera vez, leyendo tu blog.

Fue éste post el afortunado. En un principio cuestioné mi elección, conociendo mi voluptuosa curiosidad, comprendí que me había dejado llevar, otra vez, por un

título incierto pero simpático. Comencé despacio y tranquiila, esperando algo agradable y divertido, pero bastaron pocos minutos para que mi cara cambiara de

amigable a estupefacta. Seguí adelante, no dandome por vencida, regalandole a cada linea, una nueva oportunidad. Intentaba consolar mi impresión con

pensamientos como; "Pero si es un chico muy BIEN", "seguramente tiene alguna intención más elevada", etc. Sin embargo, las expresiones impúdicas seguían

ocurriendo. Era todo innecesariamente explícito, casi pornográfico: "¡Que horrooooor!", pensaba. Había cosas que no encastraban, y me distraían con intrincadas

hipótesis sobre "¿que está tratando de hacer este tipo?". Sin darme cuenta mi rostro había evolucionado de "emoticon sonriente" a la cara de Apu cuando le dicen

que tuvo octillizos. Quise detenerme, pero ya me había involucrado demasiado.

Mi preocupación de que algo ¡aún peór! estuviese por llegar, me devolvió al pensamiento que había rondado mi cien minutos antes: "¡Qué horroooor!". Pero se

acercaba el final, podía sentirlo. Un par de minutos después, como era de esperarse por su tamaño y estilo coloquial: ¡acabó!. Solo bastó una pequeña y tardía

explicación para devolverme la tranquilidad y convencerme de que todo no había sido una gran grosería.

En fin, había acabado de leer por primera vez un texto de Rocke Dupuy. Momentos después de un incómodo silencio, sonreí aliviada, pensé, y pude admitir que; el

sustó fue lógico!... pero no fué tan malo!.

GP dijo...

Después lo pensé aún mejor y si me gutó! ja

Anónimo dijo...

Buenísimo, llegué por recomendación de la Ba, me divertí leyendo, y se lo hice leer a mi hermano... es así.
Felicitaciones y se vislumbra un gran futuro, creo, contando ya, con un presente envidiable. (maru luna)

Anónimo dijo...

Sos un grosso amigo! jajaja sos genial muy copado todo lo q escribis idolo!!!

besos, y siga asi q vas barbaro.-

vey.-